Cimiento para una casa hecho por ti mismo
Normalmente se utilizan piedra, hormigón o madera para las cimentaciones, especialmente en edificios ligeros.
Según su finalidad, los cimientos se clasifican en:
- de carga: capaces de soportar la carga de todos los elementos del edificio;
- combinados: además de soportar carga, pueden proteger la vivienda durante la actividad sísmica;
- especiales: poseen propiedades únicas, utilizados en situaciones donde la construcción de una estructura estándar no es adecuada (edificios grandes, regiones con frecuentes terremotos, construcciones sobre el agua, en suelos inestables, etc.).
Normalmente, el punto más bajo de la cimentación se coloca por debajo del nivel de congelación del suelo, aunque para construcciones ligeras se puede utilizar una cimentación superficial.
Tipos de cimientos
La elección del tipo de cimentación se realiza tras evaluar el tipo de suelo, el nivel de agua freática y la sismicidad del terreno. Otros factores que influyen son: el material con el que se construirá la vivienda y sus características arquitectónicas.
Los tipos principales de cimientos son:
Cimiento de banda para una casa hecho por ti mismo
Los cimientos de banda son especialmente populares por varias razones: facilidad de construcción por uno mismo, posibilidad de ahorrar significativamente en su instalación. Si no se prevé sótano ni piso cálido, el suelo entre las paredes del cimiento puede no extraerse, lo que reduce los costos de obras de terraplén.
La construcción comienza marcando los ejes del cimiento con un teodolito o con estacas y cuerdas, para delimitar las futuras paredes del edificio. Luego se excavaron zanjas bajo todas las paredes del futuro hogar. Si se prevé sótano (profundidad típica: de 1,9 a 2,2 m), las paredes del cimiento deben construirse 0,5 m por debajo del nivel del suelo del sótano. La excavación puede hacerse con una miniexcavadora o manualmente, según el presupuesto y preferencias del propietario.
A continuación, se construye el encofrado con madera, ondulina, tablones, contrachapado u otro material disponible. Después se inicia el relleno. Se coloca una capa de 15 a 20 cm de arena, que se compacta bien. Sobre ella se añade grava o piedra triturada, y para mayor solidez, se puede cubrir con una capa de 5 cm de cemento. En este caso, debe dejarse secar el hormigón durante varios días.
Para mejorar la estabilidad y fiabilidad del cimiento, se puede realizar el armado. Antes de esto, se decide si es necesario hacer una impermeabilización de esta capa, dependiendo de cuán húmedo sea el suelo bajo la vivienda. Las barras de armadura se colocan longitudinal y transversalmente, y se unen con alambre especial.
Se considera que las uniones soldadas de la armadura no son tan confiables, ya que la herrumbre aparece más rápido en los puntos de unión. También es importante considerar cuán pesadas serán las paredes del edificio, y si es necesario, se puede realizar un armado más complejo.
El siguiente paso consiste en el relleno final del encofrado con mezcla de hormigón, lo que asegura la monoliticidad del cimiento y su resistencia a las deformaciones. Después del vertido, se debe pinchar la capa con una varilla delgada para eliminar el aire excesivo. Si se dispone de vibrador, puede usarse para compactar la mezcla. Este es el primer y más importante paso del trabajo.
Después de que el hormigón se ha secado (de 3 a 5 días, según el clima), se retira el encofrado y se puede comenzar con la impermeabilización del cimiento. Se realiza con materiales como el ruberoid o similares. El cimiento está listo, se puede pasar a la construcción del zócalo, el piso del sótano y otros trabajos.







