Fundación por pilotes
Además, las fundaciones por pilotes son imprescindibles en la construcción en el Extremo Norte, donde es necesario levantar edificios sobre permafrost.
En todos estos casos se utilizan productos industriales, fabricados principalmente en acero grueso con un diámetro de hélices de al menos 500–850 mm. En los últimos tiempos, las fundaciones por pilotes se han utilizado con éxito en la construcción residencial y especialmente en la construcción de casas de campo.
¿Qué es una fundación por pilotes?
Una fundación por pilotes es un conjunto de pilotes unidos por una losa de cimentación (rostr). Los pilotes son elementos de gran longitud, colocados vertical o inclinadamente en el suelo. Pueden estar fabricados con diversos materiales (hormigón armado, acero, madera, etc.) en forma de columnas con extremo afilado, que se atornillan, hunden o clavan en el suelo.
Estos elementos se colocan en puntos de carga máxima y obligatoriamente en puntos de unión de paredes portantes. Dependiendo de las cargas, los pilotes pueden ser aislados (colocados bajo soportes individuales) o agrupados (grupos de varios pilotes).
La losa de cimentación es una placa de hormigón o hormigón armado colocada encima de los pilotes. Son estas placas, como estructuras portantes, las que transmiten la carga de las partes superiores del edificio a los pilotes.
¿Dónde se puede utilizar una fundación por pilotes?
Esta base se realiza principalmente cuando en la zona superior de la obra se encuentran suelos débiles y es necesario transferir la carga del edificio a estratos más densos, ubicados a cierta (a veces considerable) profundidad.
En la construcción moderna, las fundaciones por pilotes son muy demandadas debido a su alta capacidad de carga y su relativo bajo costo, gracias al pequeño volumen de obras de terraplenado. Son especialmente adecuadas para construir edificios de madera, estructurales y de paneles, pero también se utilizan en la construcción de cercas y otras estructuras pequeñas (pabellones, saunas, porches).
Ventajas y desventajas de las fundaciones por pilotes
Las ventajas indiscutibles de las fundaciones por pilotes incluyen:
- posibilidad de construir incluso sobre suelos inestables o en pendientes;
- alta fiabilidad, siempre que se realice un cálculo correcto y se respete la tecnología de construcción;
- tiempos de construcción cortos y costos bajos;
- asentamiento mínimo de la fundación;
- posibilidad de montaje en cualquier condición climática.
Entre las desventajas, propias de las fundaciones por pilotes, se encuentra la necesidad de utilizar equipos especializados durante su instalación, así como la limitación de uso en suelos con movimiento horizontal. Si ha utilizado pilotes para la cimentación de su casa, debe estar preparado para ciertas dificultades al construir un garaje subterráneo o un sótano.
Tecnología de la fundación por pilotes
Las tecnologías de fundación por pilotes son bastante diversas y dependen principalmente del material de fabricación de los pilotes, que se fabrican con madera, hormigón, hormigón armado, acero o una combinación de estos materiales. En función de esto, la carga sobre los pilotes puede variar entre 2 y 5 toneladas, y también varía el método de instalación (vibración, hincado, hundimiento o atornillado).
Para la construcción de casas de campo se utilizan a menudo pilotes de perforación. En este caso, se requieren trabajos preparatorios: perforación de pozos con un diámetro calculado (normalmente 300–600 mm). Si el diámetro del pozo es pequeño, la perforación se realiza con herramientas manuales. Las perforadoras eléctricas y motorizadas permiten obtener pozos de hasta 1 m de diámetro y hasta 4 m de profundidad.
Una vez que los pozos están listos, se instala un molde formado por varias capas de fieltro asfáltico unidas con alambre. Para facilitar el hormigonado, el molde debe sobresalir 200–300 mm por encima de la superficie. Para reforzar el pilar, se coloca un simple armadura de barras en el pozo, después se vierte el hormigón en capas de 400–600 mm de espesor. Cada capa se compacta con un vibrador.
Recientemente, para la construcción de edificios de baja altura se ha adoptado el método de pilotes tubulares Pulsar, en el que se introduce en el suelo un tubo de acero con una punta cónica, y luego se llena su cavidad con una mezcla de hormigón. La introducción del tubo se realiza con una máquina de impacto neumática. Este método, gracias al uso de equipos de pequeñas dimensiones, se posiciona por sus creadores como ideal para zonas de construcción puntual, así como para reforzar cimentaciones ya instaladas.







