Cómo elegir el color de las paredes
Ellos saben que el color puede provocar diversas emociones, y lo usan para fines preventivos e incluso terapéuticos.
El color y su influencia
Actualmente existe una gran variedad de tonos creados mediante la mezcla de colores primarios correspondientes a los siete colores del arcoíris, variando dentro de cada tono.
El rojo, naranja y amarillo se consideran colores activos; estimulan la actividad del sistema nervioso humano, aportan energía, mejoran el tono general de vida y mejoran el estado de ánimo. En tiempos imperiales existían habitaciones rojas, donde se llevaban a cabo negociaciones, ya que el rojo estimula la actividad mental, da decisión y valentía.
El verde y el azul calman y equilibran. El verde se considera neutro y está asociado con la salud y la prosperidad. El azul libera de conflictos y depresión. El morado es el color de la relajación, proporciona sensación de comodidad. El marrón y todos sus derivados tienen un efecto tonificante, inspiran armonía y generan sensación de paz.
Preferencias clásicas de color
No se debe olvidar que, según la habitación, será más adecuado un color u otro. Por ejemplo, en la cocina no se recomienda usar tonos llamativos (rojo, naranja), ya que estos colores estimulan el apetito y pueden provocar una sobrealimentación, lo que traerá más daño que beneficio, no solo para la figura. En este caso, se debe preferir verde y marrón, o incluso morado. Ayudan a evitar la sobrealimentación y también favorecen la digestión.
Al decorar una habitación de dormir, hay que recordar que su función principal es el descanso, por lo tanto, se debe evitar cualquier color que cause ansiedad, inquietud o agitación. Estos incluyen el rojo, naranja y amarillo, y todos sus tonos derivados. En una habitación de dormir, los tonos pastel, suaves y tranquilos son ideales para promover la relajación. Azul, azul cielo, mostaza, beige, morado, rosa, turquesa son perfectos para el dormitorio.
En el salón se pueden usar cualquier combinación de colores, no hay restricciones, al igual que en cualquier otra habitación. Depende de las preferencias personales. Sin embargo, es importante que la elección de color no sobrecargue el espacio ni lo haga pesado.
Resumen clave
- Al elegir el color de las paredes, considera las características de cada habitación: iluminación, zonas problemáticas, tamaño, color de los muebles, etc.
- Para aumentar visualmente el espacio, elige tonos claros asociados con ligereza (durazno, azul, blanco, verde, etc.).
- En habitaciones con poca luz, evita tonos profundos (azul, chocolate, negro, borgoña), ya que empeorarían el problema.
- Preocúpate especialmente por la combinación de colores que estarán presentes en el interior. Elige tonos que se armonicen entre sí, ya que se pueden usar varios colores en un mismo espacio.
Métodos no convencionales para elegir el color
Según la antigua práctica del feng shui, cada dirección del mundo corresponde a un aspecto específico de la vida humana, que se puede mejorar o cambiar mediante el color adecuado.
- Al sur: dominan el rojo y el naranja, que están relacionados con el reconocimiento social y la capacidad de establecer relaciones interpersonales. El negro y el azul son tabú en esta dirección.
- Al norte: se deben usar azul, negro y blanco, que están relacionados con el trabajo y el crecimiento profesional. El rojo, verde y amarillo tendrán un efecto negativo y serán muy inapropiados.
- Al este: verde y azul favorecen las relaciones familiares.
- Al oeste: blanco, dorado y plateado ayudan en la educación y relaciones con los hijos. El rojo, negro y azul tendrán un impacto negativo en esta esfera de vida si se usan en la dirección oeste.
La elección del color debe tomarse con seriedad, no todos los tonos favoritos se integrarán de forma armoniosa en el entorno, por lo tanto, es importante considerar las características de los colores y su impacto en el ser humano.







