Serrado del parqué
Especialmente si sobre él hay un hermoso parqué.
El parqué natural ya no es un revestimiento asequible, cada vez más clasificado como exclusivo. Esto está sin duda relacionado con el aumento constante del costo de los materiales de acabado naturales y de los trabajos de instalación. Si el cliente decide gastar una cantidad considerable en instalar parqué o tablones de parqué en una casa o apartamento, entonces es imprescindible cuidarlo y mantenerlo regularmente.
Una de las operaciones más complejas, polvorientas e importantes posibles sobre parqué natural es el lijado. Debe realizarse por especialistas de alto nivel, ya que la calidad del lijado y el equipo utilizado para esta tarea determinan el aspecto general del suelo. Entonces, ¿cómo se realiza el lijado del parqué?
Simplemente sobre el lijado del parqué
En primer lugar, hay que señalar que el propósito del lijado como operación estándar y reglamentaria sobre el parqué consiste en eliminar la capa superior de madera junto con posibles arañazos formados durante el uso del suelo y los restos de barniz antiguo. En términos tradicionales, el lijado se asemeja más al lijado.
El lijado es un paso necesario de preparación antes de aplicar la capa final de barniz sobre el suelo de parqué. Es precisamente durante el lijado cuando se realiza el nivelado final del suelo, se crea y destaca la textura natural de la madera, y se afina el patrón de las fibras de madera. Un maestro experimentado en lijado, utilizando diferentes tipos de equipos y técnicas, puede transformar una misma tabla de parqué en dos, e incluso tres, acabados diferentes.
Dependiendo del material del parqué, el lijado se realiza en diferentes modos: a las maderas más blandas se aplican modos suaves de trabajo de la máquina de lijado, mientras que a las maderas duras y pesadas se usan modos más agresivos.
El número máximo permitido de lijados en el mismo parqué es cinco veces para tablones de espesor de 15 mm o más, y tres veces para parqué delgado de espesor no superior a 8 mm.
¿A mano o con máquina?
El parqué se puede lijar a mano con papel de lija común. Este proceso es extremadamente laborioso y altamente responsable: incluso la menor desviación en la dirección del movimiento del papel de lija causará daño a una o varias tablas, ya que el patrón del parqué cambiará inmediatamente.
Como alternativa, se puede considerar el proceso mecánico: es más sencillo, más rápido y requiere menos esfuerzo que el lijado manual. El único problema es el alto costo de la máquina de lijado en sí; comprarla solo para un solo piso o casa no es económicamente razonable.
Las opciones óptimas para el lijado mecánico siguen siendo contratar a un especialista que realice los trabajos con su propio equipo, o alquilar una máquina de lijado con una garantía muy alta, igual a su valor. El costo de los trabajos de lijado del parqué varía considerablemente y depende principalmente del estado inicial del suelo, así como de la clase del parqué: cuanto más alta la clase, más caros serán los trabajos.
Herramientas para el lijado y técnicas de trabajo
El principio de funcionamiento de la lija manual es similar al de un cincel: una empuñadura de madera y una cuchilla fijada rígidamente en ella. El ancho de las cuchillas puede variar, pero el más cómodo es de 4 a 6 cm. Si la cuchilla es más estrecha, el proceso de lijado se alargará debido a la disminución de la eficiencia de la herramienta; si es más ancha, será menos cómodo trabajar.
Para facilitar el lijado manual del parqué, se recomienda humedecer ligeramente el suelo con agua: al absorberse en el parqué, facilita la eliminación de las fibras de la capa superior, aumentando así la velocidad de ejecución de los trabajos. El propio lijado se realiza con movimientos de vaivén de la lija manual, paralelos a las fibras de la madera. La presión sobre la lija debe ser uniforme para evitar diferencias de altura causadas por el desgaste desigual de la viruta.
Después de terminar el lijado, el parqué debe ser pulido. Para ello se puede usar una lijadora, un pulidor eléctrico (como los que se usan en hoteles), fijando papel de lija recortado al tamaño de sus discos giratorios. Sin embargo, la herramienta más simple para pulir el parqué sigue siendo los pies del maestro. Se pega una hoja de papel de lija con cola de goma común a la suela. Pulir con los pies es muy cómodo: todo el peso de la persona se aplica sobre la superficie, lo que aumenta significativamente la productividad del trabajo.






