Pequeña sala de entrada de 4 m² con almacenamiento bien pensado
Espacio funcional en una casa construida en 1932
Esta moderna sala de entrada fue diseñada por el estudio DSGN HUB para un joven. La principal tarea era prever mucho almacenamiento y crear un espacio atractivo y cómodo para vivir.
Para el acabado del suelo en la zona de entrada se utilizó loseta de piso blanco y negro, colocada en una disposición de ajedrez. Esta técnica visualmente amplía el espacio, le da ritmo y dinamismo. La puerta de entrada de un color vino profundo hace eco con otros elementos llamativos en la vivienda. Este color transmite sensación de acogimiento y calidez, además de establecer el ambiente general del interior.
Alrededor de la puerta de entrada se previsto almacenamiento funcional. Las estanterías y los armarios con secciones cerradas y abiertas ayudan a mantener el orden visual y aprovechar al máximo el área útil de este pequeño espacio.
Una parte de la sala de entrada se destinó al cuarto de servicio. El acceso está decorado con una persiana textil gris. Proporciona orden manteniendo ocultos los contenidos de la habitación ante miradas ajenas y sin sobrecargar el espacio. La sala también cuenta con un gran espejo, que visualmente amplifica la habitación y aporta luz al cuarto. Un pequeño taburete negro no solo sirve como elemento de mobiliario, sino también como un atractivo punto de interés en el diseño.
La sala de entrada en este apartamento tipo 2 habitaciones se convirtió en un buen ejemplo de cómo combinar funcionalidad y diseño contemporáneo incluso en un espacio reducido. El uso de elementos llamativos, soluciones prácticas y materiales cuidadosamente elegidos crea una entrada ideal para recibir a invitados o volver a casa.







