Vida moderna en una casa antigua: ejemplo en Los Ángeles

A este pequeño edificio ubicado en el corazón de la Ciudad de los Ángeles, los diseñadores se enamoraron desde la primera mirada. La apariencia sencilla no les impidió descubrir el potencial del edificio, que necesitaba hacerse más funcional, manteniendo las características del estilo y el encanto de la antigüedad.

En la casa se cambiaron los suelos, reemplazando el antiguo azulejo por madera oscura, se decoraron los techos con vigas que parecen haber envejecido con el tiempo, y que no estaban presentes originalmente, se eligió azulejo cerámico esmaltado hecho con técnicas tradicionales para el baño.

En el interior se siguió la simplicidad adecuada para una casa del siglo XVIII, y solo se añadieron ligeramente acentos azules, verdes y dorados a la paleta monocromática blanca y marrón.

El exterior también fue remodelado: se volvió a rellenar y pintar la casa, y se agregó una terraza abierta. Al final, los dueños pidieron decorar otra habitación, una sala infantil, para su primer hijo, que justo en ese momento decidió que era hora de nacer.

Los arquitectos lograron completar esta habitación y todas las demás tareas antes del nacimiento del niño, y consideran que es un buen augurio. Pues la nueva vida comenzará no solo en la casa, sino también en la familia que vive dentro.








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