Apartamento con bóvedas arqueadas de la estudio de arquitectura za bor
Apartamento con bóvedas arqueadas de la estudio de arquitectura za bor
El espacio de 70 metros cuadrados con el que los arquitectos del estudio za bor tuvieron que trabajar tenía una característica particular: bóvedas arqueadas históricas de más de 4,5 metros de altura que se conservaron desde los tiempos del pabellón imperial, que fue el palacio de este edificio construido en la época de Catalina II.
Para la distribución del espacio se utilizó un recurso común en el estudio za bor: la separación del volumen integrado. Dentro del cubo blanco en la sala de estar se encuentra el baño. Una de sus paredes forma una nicho con equipamiento de cocina, mientras que otra, orientada hacia el sofá, sirve como pantalla para el proyector.
El proyecto se desarrolla con un enfoque minimalista, lo que también se refleja en la elección de materiales: todos ellos seleccionados en tonos neutros; pintura blanca y gris para las paredes, pizarra negra para las zonas húmedas y madera clara de nogal americano para los espacios habitables.
La escasa iluminación (el apartamento está en el primer piso) se compensa con techos altos y bóvedas que reflejan la luz. El volumen central en la parte superior tiene lámparas ocultas alrededor del perímetro que permiten iluminar la sala sin necesidad de usar la luz superior (la lámpara solo está sobre la mesa de comedor).






















