Casa con gran y pintoresco patio trasero en San Francisco
Al mirar esta casa en San Francisco, uno no puede evitar exclamar: «¡qué aire libre hay aquí!». De hecho, gracias a los altos techos, el interior resulta muy espacioso. Nótese que hay mucha mobiliario, pero el espacio no parece abarrotado, gracias al equilibrio con los techos altos. La paleta de colores del interior reproduce prácticamente las tonalidades y matices exteriores: los mismos tonos naturales de madera, verdes intensos y blancos leche. La joya de esta villa es su amplio patio trasero; aquí se puede desayunar en la terraza, sentarse por las noches junto al fogón, refrescarse en la piscina o organizar un picnic en el césped. De esta casa emana armonía y tranquilidad.













