Increíble chalet acogedor en los Alpes
¿No es acaso esto la casa de montaña perfecta?! Y además, el momento para hacer fotos es simplemente ideal: un atardecer temprano, cuando la luz dentro de la casa ya está suave y tenue, pero aún hay luz afuera. Un fogón admirable, una zona cómoda junto a la ventana y la propia ventana es enorme (más bien una pared de vidrio). ¡Qué ganas de poder estar allí, aunque sea por un minuto, en este paraíso! El dormitorio, aunque pequeño, también es inexpressablemente acogedor. Lástima que haya tan pocas fotos...








