Exceso de colores y alegría en la habitación en Estocolmo
Dibujar en las paredes y esparcir juguetes por la casa es lo que todos los niños quieren hacer, y los papel pintado en el que se puede y debe dibujar, junto con los objetos esparcidos que quedan fijos en las paredes como decoración, son ya un sueño para los padres. Esta luminosa y dulcemente loca habitación en Estocolmo es un verdadero reino infantil con juguetes que parecen cobrar vida, una tienda de circo, un barco-cama, una choza y un baño con bolas. Las habitaciones recuerdan a los locales de una pastelería o tienda de dulces: todo parece querer ser girado en las manos y "mordido". Y qué idea tan magnífica con la luz dibujada de una lámpara que pasa a un sillón, y el toldo sobre la mesa de comedor y el baño con bolas: ¡es una verdadera fiesta! Es un caso raro en el que los padres entregan a sus hijos toda la habitación, no solo una sala, y ellos mismos no se sienten excluidos, pues los colores brillantes y esta ligereza despreocupada dan al corazón una alegría irrepetible.
































