Cómo una diseñadora decoró genial su salón de 7 m² en estalinismo
Colores vibrantes, acabados elegantes, decoración funcional
Transformar el salón de una estalinismo gris y aburrido en un espacio vibrante e inspirador es una tarea difícil, pero la diseñadora Katerina Kotalévskaya lo logró con éxito. El salón de su apartamento se volvió muy colorido e inusual. Les contamos sobre las particularidades del diseño de este espacio atractivo y con estilo.

Una de las decisiones atrevidas fue usar un único tono profundo de azul para el techo y las paredes. Esta elección creó un efecto de caja de terciopelo donde cada detalle resalta la unicidad y el carácter del espacio. El borde entre las paredes y el techo fue redondeado, lo que visualmente aumentó la altura del techo, haciendo que el salón parezca más espacioso y ligero. Esta pequeña medida permitió evitar la sensación de cerramiento común en muchos apartamentos estalinistas.

En el suelo hay ceramogranito con un bonito diseño geométrico. Cambia visualmente el espacio, haciéndolo dinámico e interesante. Dos "ventanas" en el baño hechas con bloques de vidrio llevan una hacia la cocina y otra al salón. Esta solución no estándar trae gran beneficio: por las tardes, cuando la luz del baño está encendida, el pasillo y el salón se llenan de una luz suave y difusa, creando una atmósfera acogedora que invita a los invitados a explorar más allá del pasillo.

Lo más destacable es el vitral colgado. Fue encontrado por el hermano de Katerina hace varias décadas y salvado del desecho durante la rehabilitación de un jardín infantil. El vitral se convirtió en un punto destacado en la paleta de colores general y una especie de tarjeta de presentación del apartamento que establece el tono para todo el resto del interior.


Cada elemento de este salón está lleno de significado y atmósfera. La zona de entrada se convirtió en más que un espacio funcional, sino una obra de arte capaz de inspirar a todos los que entran.







