Libros en el interior: cómo organizar una biblioteca en casa.
1. Estantería que ocupa toda la pared
La estantería es una de las opciones más versátiles para almacenar una biblioteca en casa. Es adecuada tanto para apartamentos grandes como pequeños. Asigne una pared alejada para ella, de modo que los libros queden a la vista pero sin ocupar espacio útil en la habitación. En apartamentos pequeños, conviene utilizar todas las superficies posibles, incluidos los espacios entre puertas y las paredes del pasillo. Incluso en un espacio ático se puede almacenar una cantidad considerable de libros, colocándolos en estantes desde el suelo hasta el techo.





2. Estanterías para libros
El estante para libros será un ayudante fiel a la hora de guardar su biblioteca personal. Las puertas de cristal permitirán acceder a todos los libros y, al mismo tiempo, protegerán su colección de el polvo. Si decide optar por estantes integrados, píntelos del mismo color que las paredes; de esta manera creará un espacio uniforme y centrará la atención en el contenido de los estantes. Los pequeños estantes independientes son ideales para guardar una cantidad reducida de libros y revistas de forma práctica.





3. Biblioteca integrada
Los conjuntos de biblioteca robustos serán una excelente opción para el estudio o la oficina en casa. Por lo general, se fabrican por encargo en talleres según dimensiones individuales, así que planifique con antelación la cantidad y altura de los estantes, y por supuesto no olvide la iluminación. Para ello se pueden utilizar bombillas integradas en los estantes o lámparas de gancho que se pueden orientar en cualquier dirección. Si su biblioteca tendrá un estilo clásico, prefiera apliques tradicionales fijados en los extremos de los estantes.





4. Filas de estantes




5. Rincón junto a la ventana
Una opción inusual para guardar libros es una acogedora biblioteca-lectura junto a la ventana. Coloque estantes estrechos a los lados o cuelgue varios estantes; si el alféizar es lo suficientemente ancho, ponga allí un par de cojines o un colchón delgado. No olvide protegerse del sol intenso con cortinas enrollables o persianas. Tanto los niños como los adultos disfrutarán de este rincón para leer.





6. Estantes de suelo
Si no tiene la posibilidad de destinar toda una pared a su biblioteca, elija estantes de piso. Ocupan menos espacio, se pueden colocar a lo largo de las paredes y en la parte superior se pueden colgar cuadros, macetas con flores o marcos de fotos. Al igual que en las opciones anteriores, estos estantes cuentan con muchos compartimentos donde se pueden organizar los libros por temas, autores o color de la portada. Esto ayudará a encontrar rápidamente el ejemplar deseado en cualquier momento.





7. Soluciones no convencionales
Si no cuenta con suficiente espacio o libros para tener una biblioteca grande y completa, no se preocupe: incluso el apartamento más pequeño tiene un gran potencial. Cuelgue estantes para libros en su dormitorio o en una esquina de la cocina. Puede utilizar el espacio debajo de la escalera instalando allí un armario empotrado o apilar los libros en las cavidades del zócalo. Otra solución interesante es adquirir muebles, como un sofá o una silla, con nichos especiales para guardar álbumes y revistas.












