House CM / AtelierM + Nicolas Krause / Argentina

Una declaración contemporánea en ladrillos
Casa CM surge en una comunidad cerrada cerca de Buenos Aires como una reinterpretación refinada de la tradición. Al trabajar dentro de estrictas restricciones constructivas locales, como la exigencia de techos inclinados, la colaboración entre AtelierM y Nicolas Krause convirtió las regulaciones en una oportunidad. El resultado: tres volúmenes monolíticos de ladrillo, cada uno con su propio techo, paredes y fachada unificados bajo una misma lógica material.
Forma, estructura y lógica volumétrica
El diseño distribuye el programa en tres bloques de ladrillo dispuestos intencionadamente en el terreno. Uno de los bloques se cruza transversalmente sobre los demás, elevándose del suelo para crear una zona pública abierta debajo. Este recurso libera la planta baja, estableciendo una conexión directa con el paisaje al mismo tiempo que preserva la privacidad. La arquitectura resultante da prioridad a la fluidez espacial, a la permeabilidad visual y a un fuerte sentido de lugar.
Materialidad: El ladrillo como identidad
El ladrillo es el elemento principal aquí. La decisión de utilizar un único material para las paredes, los techos y las fachadas se basa en estrategias de durabilidad, simplicidad y coherencia. En este diseño, el ladrillo trasciende su función meramente estructural para convertirse en elemento de estructura, textura e identidad. El calor que emana del ladrillo contrarresta la gran volumetría; el ritmo entre las aberturas y las superficies sólidas contribuye a crear una sensación de atemporalidad.
Experiencia espacial e integración con el exterior
Al elevar y desplazar los volúmenes, la casa organiza el movimiento y la luz. El bosque en la parte trasera queda enmarcado, protegido e integral a la experiencia. Los interiores se abren ampliamente al exterior, creando un entorno vivo que fusiona lo interior y lo exterior. Están integradas estrategias de ventilación e iluminación natural: los flujos cruzados de aire y las aberturas con sombreado cuidadoso regulan pasivamente la comodidad.
Por qué es importante
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La regulación como motor del diseño: El proyecto demuestra cómo las limitaciones locales —tejados inclinados, normas comunitarias— pueden ser catalizadores de la innovación en lugar de limitaciones.
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Consistencia en los materiales: El uso de un único material en todo el edificio refuerza la claridad y la disciplina estética.
Diálogo entre paisaje y arquitectura: El diseño disuelve las fronteras, convirtiendo a la naturaleza en una compañera en la vida en lugar de un simple fondo.
Elegancia espacial sin excesos: Con 315 m², la casa logra presencia, solidez y calma gracias a una organización cuidadosa, no a la extravagancia.




































